Euphelia, la legítima hija mayor, pierde a su madre desde niña y crece sola bajo las maquinaciones hipócritas de su hermanastra Loretta y las intrigas palaciegas. Ha estado enamorada en secreto del guardia Sevian durante tres años, hasta que descubre por casualidad que él se acercó a ella únicamente para proteger a su hermanastra. Descorazonada, Euphelia acepta sin vacilar el compromiso con el duque inválido Cyril. Cuando Sevian comprende que se equivocó de amor, ella ya se ha marchado, y él jamás podrá alcanzarla.